El Campus Ultzama es un workshop internacional donde estudiantes de arquitectura desarrollan proyectos reales tutelados por profesionales de reconocido prestigio en un entorno rural.
Fue impulsado en 2017 por la Fundación Arquitectura y Sociedad junto con Nasuvinsa, en representación del Gobierno de Navarra, con el objetivo de conformar un foro de reflexión, debate y propuestas innovadoras sobre una nueva arquitectura y un urbanismo sostenible al servicio de las necesidades concretas de la ciudadanía. Cuenta también con la colaboración de la Fundación Arquia con la concesión de 2 becas dentro de su convocatoria anual.
A modo de escuela de verano, reúne durante una semana talleres instalados en el Centro Ecuestre Robledales de la Ultzama, en la localidad de Zenotz, a estudiantes de arquitectura de últimos cursos y/o arquitectos recién titulados procedentes de distintas universidades y escuelas de arquitectura de todo el mundo, que desarrollan propuestas y aportan ideas a Nasuvinsa que posteriormente la sociedad pública puede tenerlas en cuenta en futuros proyectos de vivienda o desarrollos urbanísticos.
El Campus Ultzama parte de la convicción de que es necesario introducir en la formación del arquitecto conocimiento y experiencias nuevas y diferentes a las recibidas en las actuales escuelas durante el curso académico reglado. Se trata de potenciar desde un punto de vista colaborativo y participativo el intercambio de ideas entre los alumnos y con los profesores. De esta manera, se reproduce la intensidad y las experiencias de grupo que surgen en los estudios de arquitectura, logrando un recorrido por los distintos grados del proyecto y un trabajo en equipo eficaz.
Los alumnos colaboran con los profesores desarrollando un único proyecto a partir del programa planteado. Se trata de que el alumno trabaje en un modelo equivalente al de un estudio que, bajo la dirección de estos arquitectos, ha de plantear un proyecto. Se trata de reproducir la intensidad y las experiencias grupales habidas en un estudio logrando un trabajo en equipo eficaz así como el recorrido por los distintos grados del proyecto incluidos los constructivos.
Este modelo tiene:
La Escuela del Campus Ultzama está formada por dos Workshops simultáneos. En ellos los alumnos colaborarán con los profesores desarrollando un proyecto según el programa planteado cada curso.
El curso está dirigido a alumnos de 5º curso de Arquitectura, Proyecto Fin de Carrera o titulados con menos de 2 años de experiencia.
La décima edición del Campus Ultzama se celebrará en junio de 2026 en el Centro Ecuestre Los Robledales de Ultzama, en el valle del mismo nombre. Como cada año, el workshop reunirá durante una semana a estudiantes de arquitectura de últimos cursos y arquitectos recién titulados procedentes de distintas universidades y escuelas internacionales, que trabajarán en equipo simulando la dinámica de un estudio profesional. La iniciativa, promovida por la Fundación Arquitectura y Sociedad con el patrocinio de Nasuvinsa y el respaldo del Gobierno de Navarra, alcanza así su décima convocatoria desde su creación en 2017.
Bajo la dirección del arquitecto navarro Patxi Mangado, patrono de la Fundación, los talleres contarán un año más con un equipo de profesores y conferenciantes de reconocido prestigio internacional, que acompañarán al alumnado a lo largo de toda la semana de trabajo.
El reto de esta edición volverá a partir de ejercicios prácticos reales propuestos por Nasuvinsa sobre solares concretos de Navarra, con la vivienda social, asequible y sostenible como hilo conductor y la industrialización de los procesos constructivos como pilar fundamental. El objetivo, fiel al espíritu del Campus, es que las propuestas desarrolladas por los equipos puedan servir de referencia a la sociedad pública en futuras actuaciones de vivienda y desarrollo urbano.
El programa arrancará con una recepción institucional en el Palacio de Navarra y la visita del alumnado a los solares de trabajo, e incluirá una jornada académica abierta en la sede de la Fundación Arquitectura y Sociedad, con un ciclo de conferencias a cargo de figuras destacadas de la arquitectura contemporánea. La semana culminará con la presentación pública de los proyectos desarrollados por los participantes.
Los dieciocho alumnos de último curso o máster de Arquitectura del X Campus Ultzama, iniciativa impulsada por la Fundación Arquitectura y Sociedad y patrocinada por Nasuvinsa, realizaron este lunes una visita institucional al Palacio de Navarra.
El grupo, formado por jóvenes con una importante proyección dentro del sector procedentes de Estados Unidos, Portugal, Eslovenia y España, fue recibido por la vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias, Begoña Alfaro. Además, en la cita también estuvo presente Javier Burón, director gerente de Nasuvinsa, y el arquitecto e impulsor del Campus Ultzama, Patxi Mangado. Este último, a la hora de dirigirse a los presentes, aseguró que “la vivienda se ha convertido en uno de los grandes desafíos sociales del presente y, por tanto, en una de las principales responsabilidades de la arquitectura”.

Ante este escenario, Mangado recordó que Campus Ultzama nació con la vocación de involucrar a algunos de los mejores estudiantes y profesionales del panorama internacional en los problemas reales que afectan a la sociedad. “La buena arquitectura no es un lujo, sino una necesidad colectiva”, apuntó al tiempo que defendió la importancia de impulsar espacios compartidos de trabajo y reflexión como los que se van a llevar a cabo durante esta semana en el marco de esta iniciativa.



Por su parte, Begoña Alfaro, les instó a “trabajar buscando soluciones innovadoras, cuidando la calidad de los resultados y la eficiencia en los procesos”. Asimismo, opinó que “el reto de la vivienda requiere sin duda de la intervención de todas las partes, desde la colaboración y el compromiso, teniendo presente que la vivienda es mucho más que un bien económico: es un elemento clave de cohesión social”.
Una vez finalizada la visita institucional, los miembros del Campus Ultzama, acompañados por Javier Burón, director gerente de Nasuvinsa, y la responsable de la sección de Proyectos y Estudios de la citada sociedad pública, Maitane Zazu, se trasladaron a los solares destinados a la construcción de edificios de vivienda protegida sobre los que trabajarán a lo largo de esta semana. Dichas parcelas se encuentran repartidas entre distintas ubicaciones de Noáin, Ripagaina y Sarriguren. En el primero de ellos se contempla la construcción de 56 viviendas mientras que en los otros dos se prevén un centenar y 96 inmuebles.



Los participantes tendrán esta semana para idear, diseñar y presentar sus proyectos de acuerdo con las directrices marcadas por la empresa pública de suelo y vivienda. Este año, por ejemplo, priorizarán el uso de componentes industrializados con un doble objetivo. Por un lado, garantizar soluciones óptimas en técnica y presupuesto y que, al mismo tiempo, se asegure el máximo número de viviendas a disposición de las personas demandantes.
Además de trabajar en sus proyectos, el Campus Ultzama ha programado para todos los días, del 22 al 26 de junio, conferencias a cargo de reputados arquitectos como el norteamericano Carlos Jiménez o el suizo Andrea Deplazes, que repiten del año pasado, a los que se sumarán en esta edición la española María José Pizarro y el portugués João Pedro Serôdio.


Este ciclo de charlas y ponencias se completará con la asistencia de los estudiantes al Foro BAI, organizado por el Building Architecture Institute en el Archivo General de Navarra y que el 25 de junio tendrá como protagonista al arquitecto suizo Fabio Gramazio con su ponencia ‘Digital Materiality in Architecture‘.
La X edición del Campus Ultzama finalizará este sábado con la presentación de los citados proyectos realizados por su alumnos, todos ellos seleccionados por la organización por su destacado expediente académico y procedentes de algunas de las escuelas de arquitectura más representativas a nivel internacional.
LOS PROYECTOS
El Campus Ultzama cerró este sábado su décima edición con la presentación de los proyectos elaborados por los dieciocho jóvenes arquitectos que han participado en esta convocatoria, procedentes de Estados Unidos, Portugal, Eslovenia y España. La iniciativa, impulsada por Fundación Arquitectura y Sociedad y patrocinada por Nasuvinsa, lleva dos lustros reuniendo a estudiantes con talento y proyección internacional para enfrentarles, durante una semana, a un reto tan simple en su enunciado como exigente en su ejecución: diseñar vivienda protegida de verdad, sobre parcelas concretas y con condicionantes que no admiten atajo. En esta edición, los terrenos escogidos se encuentran en Noáin, Ripagaina y Sarriguren, y los proyectos debían incorporar sistemas de construcción industrializada como requisito expreso de la empresa pública de suelo y vivienda.
A partir de ahí, el equipo que trabajó sobre la parcela de Sarriguren, con capacidad para 96 viviendas, partió de un elemento preexistente en el entorno: el muro perimetral de una escuela cercana. Para Franco Cardone, portavoz del grupo, ese muro fue el detonante conceptual de los tres proyectos desarrollados durante su estancia en el Campus. «Lo que queremos es hacer soñar a quienes caminan alrededor del sitio y que se pregunten qué hay dentro, a través de las pistas que la propia arquitectura nos deja», explicó.

De esta forma, las tres propuestas en la que trabajaron comparten esa voluntad de crear un interior sugerente e inesperado. Una, por ejemplo, planteó transformar el solar en un pequeño barrio de viviendas públicas unifamiliares con calles y plazas propias. Por su parte, la segunda propuso organizar los apartamentos en torno a un patio central con agua y piscina. Y, finalmente, la última convirtió el corazón de la manzana en una especie de bosque cuyas copas de árboles serían visibles desde el exterior. «Desde afuera ves esas copas, que te sugieren algo, y adentro encuentras ese especie de paraíso, un sitio para compartir y disfrutar todos juntos», describió Cardone.
En Ripagaina, donde el proyecto contempla alrededor de cien viviendas, Belén Santiago e Irene Palacios aseguraron, en nombre de sus compañeros, que afrontaron el reto de trabajar con una altura impuesta de diez plantas en un entorno ya muy densificado. Su respuesta fue abrir el edificio hacia la ciudad. «Queríamos que, aunque por fuera apareciese un poco masivo, tuviese toda la permeabilidad posible por dentro», comentaron.
Para lograrlo, jugaron con retranqueos y variaciones de altura que rompen la percepción de bloque, y proyectaron una cubierta transitable conectada por pasarelas que ofrece vistas hacia Mendillorri y el parque trasero que rodea la parcela. La fachada, por otro lado, incorporó chapa y elementos prefabricados, y el proyecto buscó además que la vegetación del parque posterior descienda de forma natural hacia la trama urbana, integrando naturaleza y ciudad en una sola pieza.
El solar de Noáin fue, por su complejidad, el escenario más exigente. Dividido en dos parcelas separadas y rodeado de infraestructuras (el aeropuerto, la autopista y la línea de tren), el terreno funciona como una bisagra entre lo urbano y lo rural. En este caso, Luis Herrero del Barrio compartió una propuesta que trata de convertir esa condición límite en oportunidad: un patio central actúa como jardín compartido entre los dos edificios y como prolongación natural de la plaza existente. «Es una zona de transición entre muchas cosas, porque también se encuentra la realidad rural: dando unos pocos pasos hay una presencia del campo», señaló.
Asimismo, el equipo incorporó además criterios climáticos precisos: ventilación cruzada junto a una piel exterior retráctil que protege del sol en verano y se abre en invierno, por citar solo dos de esos elementos. Y, reflexionó sobre la dimensión temporal del proyecto, dado que las viviendas son de protección oficial con cesión de uso a 75 años. «Tienes que diseñar teniendo en cuenta que tú no eres el mismo durante ese tiempo, así que tu vivienda tampoco tendría que serlo. Esa adaptabilidad es lo que hemos querido transmitir con esta propuesta», argumentó.
ALTERNATIVAS SOSTENIBLES EN CONSTRUCCIÓN
Previamente, este viernes concluyó el ciclo de conferencias que se han desarrollado durante la celebración del X Campus Ultzama. En esta ocasión, la ponencia final corrió a cargo José Manuel Toral, arquitecto del estudio barcelonés Peris + Toral Arquitectes, quien ofreció una intervención centrada en la construcción con tierra como respuesta a la emergencia climática que atraviesa el sector. El punto de partida fue contundente: «La construcción es responsable del 40 % de las emisiones globales, y el cemento representa el 25 % de ese porcentaje. De alguna manera, tenemos que encontrar alternativas», aseguró. Esa búsqueda ha llevado a su estudio a trabajar codo con codo con Targaterra, empresa especializada en la fabricación industrial de bloques de tierra comprimida que, antes de dar el salto a este material, se dedicaba a la producción de hormigón.

Toral explicó que la clave técnica de este cambio reside en sustituir el cemento —el aglutinante que une los áridos— por arcilla. Esta última, gracias a su granulometría microscópica, actúa como ligante natural y, además, regula la humedad del aire de los espacios interiores. «Si analizas qué es el suelo y qué es la tierra, descubres que la arcilla tiene una capacidad de comportamiento muy interesante», señaló. La colaboración con Targaterra permitió a Peris + Toral Arquitectes desarrollar piezas manejables de menos de cuatro kilogramos, compatibles con los estándares del sector y fabricadas con certificación industrial, algo imposible cuando el material procede directamente de la excavación.
Los proyectos presentados durante la comparecencia pusieron en práctica estos principios en vivienda social. El más avanzado, un edificio de cinco alturas en Ibiza, plantea muros estructurales de tierra y prescinde por completo de sistemas de climatización activos. «El confort no es solo temperatura. Hay que trabajar también el movimiento del aire, la humedad relativa, la radiación de las superficies y el comportamiento del usuario», apuntó José Manuel Toral. La estrategia combina jardines de invierno, ventilación cruzada, chimeneas solares y la inercia térmica de los propios muros de tierra para mantener temperaturas interiores estables sin consumo energético.
Más allá de los materiales, el arquitecto invitado al Campus Ultzama mencionó la organización doméstica como «otra palanca de sostenibilidad». Así, por ejemplo, en un proyecto de vivienda para personas mayores en Calafell, el estudio propuso reducir la superficie privada de 45 a 30 metros cuadrados a cambio de compartir 50 metros con otros cuatro vecinos. «La estrategia del compartir puede ser la respuesta para reducir los metros cuadrados por persona y, al mismo tiempo, aumentar la superficie disponible cuando sales de tu espacio privado», defendió. El resultado, según él, no es una renuncia sino todo lo contrario: «Compartiendo, podemos ser más eficientes y sostenibles incrementando de paso la calidad de vida así como la sensación de confort de los usuarios», concluyó.
La novena edición del Campus Ultzama tuvo lugar del 23 al 29 de junio de 2025 en el Centro Ecuestre Los Robledales de Ultzama. Este año, junto con los directores y profesores adjuntos, participaron 17 alumnos procedentes de España, Portugal, Italia, Eslovenia, Suiza y Estados Unidos. La organización corrió a cargo del equipo de la Fundación, dirigido por Rosa Mª Castillo.
Esta edición contó con Francisco Mangado, Camilo Rebelo, João Pedro Serôdio, Andrea Deplazes, Carlos Jiménez, Franc Fernández y Josecho Vélaz como tutores de los proyectos, y con Bet Capdeferro, Xavier Vancells y Jacobo García-Germán como profesores visitantes y conferenciantes.
Los alumnos participantes fueron Nerea Rogel Portugal (Pamplona, España), Vasco de Oliveira e Sousa (Oporto, Portugal), Wilson Alejandro (Valencia, España), Katie Wang (Nueva York, EE. UU.), Álvaro de la Dehesa Zendrera (Barcelona, España), Tomàs Negre-Soms (Barcelona, España), Berta Cervila Trujillo (Granada, España), Maja Suhorepec (Liubliana, Eslovenia), Matic Gosak (Liubliana, Eslovenia), Luísa Maruny (Oporto, Portugal), Ángela Lugo (Sevilla, España / Venecia, Italia), Pablo Sánchez Sanus (Valencia, España), Julia Brixel (Zúrich, Suiza), Belén Recarte (Pamplona, España), Hernán González (Madrid, España), Miguel Mosquera (A Coruña / Granada, España) y Antonio Cortés (Málaga, España).
El Campus 2025 dio comienzo el lunes 23 de junio con una visita del alumnado a los solares de los proyectos propuestos por Nasuvinsa en Barañáin, Arrosadía y Sarriguren, acompañado por los responsables de Proyectos Estratégicos de la sociedad pública. La jornada se completó con una recepción en el Gobierno de Navarra que contó con la presencia de la vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias, Begoña Alfaro García.
Las sesiones de trabajo se desarrollaron de martes a viernes en Ultzama, en horario de mañana y tarde, con una intensa labor de investigación durante los primeros días que sentó las bases del desarrollo de los proyectos. La semana incluyó conferencias técnicas a cargo de Schüco, Knauf y BET. El jueves 26, en la sede de la Fundación Arquitectura y Sociedad, se celebró además un ciclo de conferencias con Andrea Deplazes, director del estudio Bearth & Deplazes (Zúrich), que presentó When matter matters, y con Carlos Jiménez, director de Carlos Jiménez Studio (Houston), que ofreció On Housing: A view from the United States, una reflexión crítica sobre el modelo urbano dependiente del automóvil y una defensa de la vivienda como espacio colectivo y emocional. Ambos invitados reivindicaron una arquitectura «que piensa y siente desde lo esencial».
El enfoque en la industrialización como pilar fundamental de los proyectos permitió explorar soluciones arquitectónicas vanguardistas, orientadas a una construcción más eficiente y sostenible.
A diferencia de ediciones anteriores, el Campus 2025 organizó a los alumnos en tres grupos de trabajo, cada uno asignado a uno de los tres solares propuestos por Nasuvinsa, con desafíos comunes en torno a la densidad, la flexibilidad y la relación entre coste y calidad arquitectónica.
El grupo coordinado por Andrea Deplazes afrontó una parcela rectangular en Barañáin, de topografía variable y flanqueada por espacios verdes, con tres propuestas de enfoque muy distinto. La primera, «Living, not Housing», planteaba una estructura modular basada en una malla de volúmenes cilíndricos que atravesaban el edificio a modo de chimeneas y funcionaban como microespacios habitables, con unidades de una a cuatro habitaciones y ventilación natural apoyada en la prefabricación industrial. La segunda, inspirada en la tipología de la veranda, buscaba dobles orientaciones y ventilación cruzada, con módulos abiertos a dos fachadas que diluían los límites entre lo privado y lo público. La tercera reforzaba esa dialéctica entre espacio íntimo y colectivo mediante una zonificación entre áreas diurnas y nocturnas, organizando viviendas compactas de dos a cuatro habitaciones en torno a un eje central de zonas comunes.
El grupo tutorizado por Carlos Jiménez y João Pedro Serôdio trabajó sobre una parcela en Arrosadía, marcada por una cierta desconexión funcional y espacial con las zonas públicas. Su respuesta fue un proyecto modular y fragmentado que, mediante una articulación cuidada de volúmenes, pasarelas y corredores abiertos, proponía una diferenciación orgánica entre zonas privadas y colectivas, con espacios comunitarios visibles desde el exterior, zonas verdes y áreas de descanso concebidas como extensiones del habitar doméstico.
El grupo coordinado por Francisco Mangado y Franc Fernández se centró en una parcela en Sarriguren. Inspirado por las investigaciones de Fernando Távora, planteó una alternativa al modelo actual de vivienda protegida basada en la flexibilidad, la adaptabilidad y la eficiencia constructiva. La propuesta mantenía la continuidad de fachada con los edificios preexistentes y se organizaba como un «edificio vaciado» en torno a un gran patio central cubierto por una techumbre translúcida, que garantizaba ventilación cruzada e iluminación natural. Las viviendas, de dos a cuatro habitaciones y con terrazas cubiertas amplias, se concebían como un marco habitable capaz de adaptarse a las distintas etapas vitales de sus ocupantes, con la prefabricación como herramienta para contener costes.
La jornada de presentación, celebrada el sábado 28 de junio, se cerró con la intervención de Javier Burón, director general de Nasuvinsa, que destacó el valor de la experimentación realizada y su utilidad de cara a la próxima reforma de la legislación de vivienda en Navarra.
La octava edición del Campus Ultzama tuvo lugar del 24 al 29 de junio de 2024 en el Centro Ecuestre Los Robledales de Ultzama. Este año, junto con los directores y profesores adjuntos, participaron 16 estudiantes procedentes de la Universidad de Navarra y de otros campus nacionales de Barcelona, Sevilla, Granada y Valencia, así como de universidades internacionales de Oporto, Zúrich, Liubliana y Nueva York, lo que reunió a alumnado de España, Portugal, Italia, Eslovenia, Suiza y Estados Unidos.
Los dos talleres de trabajo estuvieron dirigidos por el arquitecto navarro Patxi Mangado, patrono de la Fundación, y por el suizo Andrea Deplazes, con Camilo Rebelo, João Pedro Serôdio y Josecho Vélaz completando el equipo de profesores. En calidad de conferenciantes participaron Valerio Olgiati, Juan Herreros y Ramón Bosch. La edición contó con la colaboración de la Fundación Arquia.
El Campus 2024 planteó dos ejercicios prácticos propuestos por Nasuvinsa, ambos de carácter académico: el anteproyecto de dos promociones protegidas de viviendas colaborativas destinadas, respectivamente, a personas mayores y a jóvenes, en sendos solares de Tudela y Lesaka. La jornada de recepción tuvo lugar en el Salón Verde del Palacio de Navarra, con la presencia de la consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias, Begoña Alfaro.
El primer ejercicio se ubicaba en un solar de Nasuvinsa en el barrio de la Azucarera de Tudela, destinado a personas mayores. El programa básico pedía viviendas de una y dos habitaciones, complementadas con dos dormitorios satélite con baño, cocina y comedor común, biblioteca/zona de estudio, zona de juegos, taller y huertas.
El segundo ejercicio se situaba en el barrio Garaikomendi de Lesaka, pensado para personas jóvenes, con el mismo programa básico de viviendas de uno y dos dormitorios y espacios comunes compartidos. En ambos casos, Nasuvinsa exigió el uso de elementos constructivos industrializados, fabricados en su mayor parte de manera offsite, y el empleo de materiales de proximidad.
La presentación pública de los proyectos se celebró el sábado 29 de junio en el CIVIVOX Condestable de Pamplona, precedida el viernes 28 por una conferencia abierta sobre la industrialización de los procesos constructivos a cargo de Valerio Olgiati y Andrea Deplazes en el CIVICAN.
La séptima edición del Campus Ultzama tuvo lugar del 26 de junio al 1 de julio de 2023 en el Centro Ecuestre los Robledales de Ultzama. Este año, junto con los directores y profesores adjuntos, participaron 15 alumnos procedentes de universidades de España, Portugal, Italia, Eslovenia y Estados Unidos.
Esta edición contó con 6 profesores, titulares y conferenciantes,: Francisco Mangado, Camilo Rebelo, João Pedro Serodio, María José Pizarro, Bet Capdeferro y Sara de Giles.
Los alumnos participantes fueron Ji-Hoo Ahn (Nueva York, EE.UU.), Muskaan Chugh (Nueva York, EE.UU.), Leonor Teixeira (Oporto, Portugal), Pedro Serôdio (Oporto, Portugal), Ekaterina Faust (Milán, Italia), Ela Grasselli (Liubliana, Eslovenia), Tilen Šmid (Liubliana, Eslovenia), Agustín Basilotta (Barcelona, España), Ana Belén Jiménez García (Sevilla, España), Jorge Díez Estellés (Valencia, España), Álvaro Landete Alfonso (Pamplona, España), María Gil García (Pamplona, España) y Enrique Larraz (Pamplona, España). Además, seleccionados en la XXIV Convocatoria Becas Arquia 2023, Marina Baeza de la Granja (Toledo, España) y Francesc Boscà Benaven (Valencia, España).
El Campus 2023 dio comienzo con una enriquecedora visita al solar de uno de los proyectos propuestos por Nasuvinsa, el silo viejo de Tafalla. Durante esta visita, el alumnado pudo contar con la presencia del vicepresidente y consejero de Ordenación del Territorio, Vivienda y Proyectos Estratégicos del Gobierno de Navarra, José María Aierdi, además de la directora general de Vivienda, Ana Bretaña; el alcalde de la localidad, Xabier Alcuaz, y la directora de Vivienda de Nasuvinsa, Berta Úriz.
Raul Montero y Emilio Pardo, miembros fundadores de RUE Arquitectos, equipo redactor del estudio preliminar sobre esta intervención en Tafalla, brindaron valiosas perspectivas sobre los desafíos arquitectónicos a abordar.
El enfoque en la industrialización como pilar fundamental de los proyectos permitió explorar soluciones arquitectónicas vanguardistas, orientadas a una construcción más eficiente y sostenible.
El workshop formado por Ji-Hoo Ahn, Pedro Serôdio, Tilen Šmid, Agustín Basilotta, Ana Jiménez, Jorge Díez y Marina Baeza desarrolló un proyecto de adecuación del silo viejo de Tafalla. El proyecto propone una “pequeña ciudad” de módulos prefabricados que se adaptan a las necesidades cambiantes de alojamiento y áreas comunes, preservando las características espaciales y luminosas de un silo, con un espacio exterior tratado para crear un agradable entorno público y un sótano transformado en una zona de uso flexible.
Muskaan Chugh, Leonor Teixeira, Ekaterina Faust, Ela Grasselli, Álvaro Landete, María Gil, Enrique Larraz y Francesc Boscà desarrollaron el proyecto de adecuación y rehabilitación de las Casas de Camineros de Oronoz-Mugairi en el segundo workshop.
La solución propuesta se centra en la replicabilidad y propone soluciones constructivas para convertirlas en hogares de un dormitorio para personas mayores, garantizando accesibilidad y espacios exteriores privados. Este enfoque se basa en un minucioso estudio tipológico de los caseríos navarros y una investigación detallada del entorno.
La sexta edición del Campus Ultzama tuvo lugar del 27 de junio al 2 de julio de 2022 en el Centro Ecuestre los Robledales de Ultzama. Este año, junto con los directores y profesores adjuntos, participaron 16 alumnos procedentes de España, Portugal, Italia, Eslovenia, México y Estados Unidos.
Esta edición contó con Francisco Mangado, Eduardo Souto de Moura, Camilo Rebelo y João Pedro Serodio como tutores de los proyectos y Bet Capdeferro, Carmen Moreno y Daniel Ibáñez como profesores conferenciantes.
Los 16 alumnos participantes fueron Frederick Lucas Rapp (Nueva York, EE.UU.), Juan López (Nueva York, EE.UU.), Joana Lascasas (Oporto, Portugal), Maria Franca (Oporto, Portugal), Sabrah Barry (Milán, Italia), Alanis Štrukelj (Liubliana, Eslovenia), Petra Zoubek (Liubliana, Eslovenia), Sergio Pírez Porras (Granada, España), Pedro Conejo Miranda (Sevilla, España), Josep Eixerés Ros (Valencia, España), Gonzalo Uriarte Osorio de Rebellón (Pamplona, España), Javier Rodríguez Izquierdo (Pamplona, España), Fernando Rogel Portugal (Pamplona, España) y José Andrés Rubio Zárate (Pamplona, España). Además, seleccionados en la XXIII Convocatoria Becas Arquia 2022, Ana Urrea Rodríguez (Granada, España) y Helena Torregrosa Rodríguez (Valencia, España).
El Campus 2022 inició su andadura el lunes 27 con la visita del alumnado participante al solar en Nagore sobre el que deberá diseñar esta semana una promoción de cuatro viviendas adosadas de construcción industrializada. Se trata de uno de los dos ejercicios prácticos seleccionados por Nasuvinsa y por la Fundación Arquitectura y Sociedad para esta nueva edición, junto con un centro de producción de energía verde en la Ciudad Agroalimentaria de Tudela (CAT).
La visita a Nagore contó con la presencia del director gerente de Nasuvinsa, Alberto Bayona; la directora del Departamento de Vivienda de la citada sociedad pública, Berta Úriz; la responsable de Proyectos Estratégicos, Maitane Zazu; Cristina Cabrera, directora de la Fundación Arquitectura y Sociedad; y el arquitecto navarro y patrono de la fundación Patxi Mangado, junto a una representación del profesorado de esta edición.
El workshop formado por Didi, Joana, Josep, Juan, Helena, Maria, Pedro y Sergio desarrolló un centro generador de hidrógeno verde en la CAT. Su solución, inspirada en las chimeneas industriales y tradicionales, es una solución estructural con consecuencias formales que permite la construcción industrializada en fases y que prioriza la ventilación natural.
Alanis, Ana, Fernando, Gonzalo, Javier, José Andrés, Petra y Sabrah desarrollaron 4 viviendas para alquiler social en el segundo workshop. Teniendo en cuenta tanto la sostenibilidad relativa como la industrialización, la solución planteada tiene en cuenta la configuración urbana de la ciudad de Nagore, fuertemente dividida entre lo viejo y lo nuevo, se basa en la eficiencia, en la rendición de cuentas y el confort humano.
En 2021 el Campus Ultzama contó únicamente con la celebración de su Escuela de Verano del 28 de junio al 4 de julio de 2021 en el Centro Ecuestre los Robledales de Ultzama. Este año, junto con los directores y profesores adjuntos, participaron 15 alumnos de diversas escuelas de arquitectura de España, Portugal, Estados Unidos y Eslovenia.
Los alumnos trabajaron en un proyecto planteado por NASUVINSA, Empresa Pública de Suelo y Vivienda de Navarra de diseño urbano y consolidación del tejido en torno a la Universidad Pública de Navarra (UPNA) al sureste de la Comarca de Pamplona, además de la incorporación de 800 viviendas en dichos terrenos.
El programa que se plantea pretende avanzar en soluciones arquitectónicas para dar respuesta a las necesidades y los nuevos modos de habitar en nuestra sociedad. Los resultados del taller servirán a NASUVINSA para el posterior desarrollo real de las actuaciones en los ámbitos descritos.
Francisco Mangado acompañado por Andrea Deplazes e Ignacio Olite por parte de España y Camilo Rebelo y João Pedro Serodio por parte de Portugal, estuvieron a cargo de los workshops. Igualmente, los alumnos recibieron clases magistrales por parte de César Martín, Camilo Rebelo, Andrea Deplazes y João Pedro Serodio.





























El Campus Ultzama es una escuela para universitarios de arquitectura procedentes de distintos países que durante una semana se encierran en dos talleres de trabajo habilitados en las instalaciones del Centro Equestre de la localidad de Zenotz, cada uno de ellos dirigidos por los arquitectos Patxi Mangado y Eduardo Souto de Moura, para reflexionar, aportar respuestas arquitectónicas innovadoras y desarrollar anteproyectos a modo de concurso de ideas sobre la base parcelas reales y programas propuestos por Nasuvinsa, sociedad sobre la que luego revierte este conocimiento y experiencia.
En esta cuarta edición, la sociedad pública de vivienda les ha requerido a los grupos de estudiantes que aporten ideas arquitectónicas sobre una hipotética rehabilitación y propuesta de uso del Palacio de Mendillorri y que simulen, asimismo, un proyecto para edificar uno de los cubos de la innovación que en su día se contemplaron instalar en el boulevard de Sarriguren.

José María Aierdi ha desatacado “el carácter innovador que encierran ambas propuestas y el reto de abordar nuevas formas de concebir la arquitectura, para responder a la demanda habitacional de colectivos sociales como las personas mayores y la juventud, todo ello con estándares de consumo energético casi nulo y la utilización de la madera como elemento estructural”.
El vicepresidente ha trasladado al alumnado y sus tutores un mensaje de reconocimiento “por contribuir con sus reflexiones, propuestas e ideas audaces y atrevidas al impulso de un urbanismo más social y sostenible, principios sobre los que se sustenta el cambio de paradigma en la actual política de vivienda impulsada por el Gobierno de Navarra”.
La escuela de verano centrará este año su actividad en el doble objetivo de aportar y desarrollar soluciones arquitectónicas que den respuesta a las necesidades y nuevos modos de habitar y de convivencia que están emergiendo en la sociedad actual, con especial atención a los requerimientos de colectivos como las personas mayores y jóvenes, así como también abordar la incorporación de procesos de construcción innovadores e industrializados y más respetuosos con el medio ambiente.
Los participantes, estudiantes de proyecto de fin de carrera y recién titulados procedentes de distintas universidades internacionales, diseñarán para Nasuvinsa sendos anteproyectos y propuestas de edificios residenciales ubicados en parcelas reales que la sociedad pública ha propuesto para esta edición.
Los dos talleres de trabajo seguirán tutelados, como en ediciones anteriores, por el arquitecto navarro Patxi Mangado y por el portugués Eduardo Souto de Moura, cuya participación será telemática en esta ocasión, debido a las necesarias recomendaciones y medidas de protección y seguridad frente a la COVID-19.
En esta edición se propone una intervención integral en el Palacio de Mendillorri para su uso como edificio residencial con unidades habitacionales de diferente tamaño para situaciones de emergencia y zonas y servicios de uso común.
El otro proyecto se centrará en el desarrollo de uno de los cubos de la innovación en Sarriguren para un edificio de viviendas de construcción industrializada, destinado a jóvenes creadores, artistas o artesanos. La vivienda industrializada es un modelo constructivo de vanguardia, consistente en el diseño y construcción de espacios residenciales mediante módulos personalizados a los objetivos y funciones de cada promoción.
Con estos dos proyectos básicos de diseño, Nasuvinsa propone que los alumnos y sus profesores reflexionen y trabajen, en el contexto de la promoción de vivienda pública de alquiler, sobre planteamientos de edificios y espacios arquitectónicos que favorezcan la convivencia y la integración social, dirigidos especialmente a colectivos con necesidades específicas como las personas mayores de 65 años y las personas jóvenes.
Asimismo, se les pide que contemplen la incorporación de procesos de industrialización y de edificación sostenible en edificios residenciales de promoción pública, con el objetivo de avanzar hacia una arquitectura y una ciudad de mayor calidad.
El resultado de estos dos talleres quedará posteriormente recogido en un documento que se trasladará a la sociedad Nasuvinsa para su posible utilización en posteriores desarrollos reales de los proyectos, como ha sucedido en las dos anteriores ediciones.
Alguna de las propuestas salidas del Campus Ultzama sirvió de inspiración, por ejemplo, para la redacción del proyecto Zure-Tokia de apartamentos para la tercera edad que Nasuvinsa promueve en el barrio de Azpilagaña.
Los alumnos que participan en esta escuela internacional de verano del Campus Ultzama, que desarrollarán su trabajo interno en el Centro Ecuestre de Zenotz, en el valle de la Ultzama, proceden de distintos centros superiores de arquitectura de Italia, Portugal y España, dos de ellos becados por la Fundación Arquia y cuatro alumnos de la Universidad de Navarra, en este caso becados por la sociedad pública Nasuvinsa.
Impulsada por el arquitecto Patxi Mangado, la Fundación Arquitectura y Sociedad es una entidad sin ánimo de lucro que tiene como fin conformar un foro de reflexión y debate, así como de promoción de iniciativas para repensar la arquitectura en sus múltiples facetas como una actividad intelectual y funcional de servicio al conjunto de la sociedad. Su actividad más conocida es la serie de Congresos Internacionales de Arquitectura que, de forma bienal y ya en cinco ediciones, se han celebrado en el Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona, con la participación de algunos de los más destacados arquitectos y pensadores del mundo.
El Campus Internacional Ultzama fue impulsado en 2017 a través de un convenio firmado por la Fundación Arquitectura y Sociedad y Nasuvinsa, en representación del Gobierno de Navarra, con el objetivo de conformar un foro de reflexión y debate sobre una nueva arquitectura al servicio de las necesidades concretas de la ciudadanía, que revierta en beneficio de la sociedad navarra.








La Escuela del Campus Ultzama está formada por dos Workshops simultáneos. En ellos los alumnos colaborarán con los profesores desarrollando un proyecto según el programa planteado cada curso. El curso está dirigido a alumnos de 5º curso de Arquitectura, Proyecto Fin de Carrera o titulados con menos de 2 años de experiencia. El tema de esta edición será “Humanizar la ciudad. Tercera Edad. Espacio para vivir y trabajar”.
Este año se ha trabajado en dos solares propuestos por NASUVINSA en las localidades de Mutilva y Cizur. El programa de vivienda social en alquiler que se proponía para estos dos solares se ha desarrollado teniendo en cuenta el debate previo de los Encuentros en torno a la prefabricación y la industrialización de la arquitectura.
Como complemento a la experiencia académica a desarrollar en Ultzama, una serie de visitas centradas en dar a conocer obras de la arquitectura vasco-navarra seleccionadas por la dirección del curso en coordinación con arquitectos e instituciones del mencionado ámbito territorial.
Workshop 1. Viviendas sociales en Cizur
Profesores: Francisco Mangado, Carlos Pereda, Ignacio Olite
Workshop 2. Viviendas sociales en Mutilva Alta
Profesores: Eduardo Souto de Moura, Camilo Rebelo, João Pedro Serôdio
Del 2 al 12 de julio de 2018 la Fundación Arquitectura y Sociedad organizó segunda edición del Campus Ultzama reunió en las instalaciones del Centro Ecuestre los Robledales de Ultzama. Contó con 14 alumnos de España e Italia tutelados por 6 profesores.
Del estos 14 estudiantes que se repartieron en los dos grupos de trabajo de este Campus 2018, 5 pertenecían a la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra –y fueron becados por el Gobierno foral-, otros 4 participantes procedían de otros centros del resto del Estado y los 5 restantes llegaron desde cuatro universidades italianas.
Francisco Mangado, junto con Ignacio Olite y Carlos Pereda, y Eduardo Souto de Moura, con João Pedro Serodio y Camilo Rebelo, dirigieron los 2 grupos del workshop, que centró su campo de estudio en los retos arquitectónicos que plantea la demografía española, la más envejecida de Europa. Así se desarrolló un proyecto de 60 VPO para tercera edad en Barañain y otro de 27 para jóvenes en Irurita, en ambos casos sobre parcelas reales y disponibles de suelo público.
Los alumnos desarrollaron junto con los profesores invitados una labor intensa de investigación. Tuvieron, además, la supervisión de la Empresa Navarra de Vivienda y Suelo, quienes en la edición del año pasado tomaron los proyectos del Campus como modelo para el desarrollo de sus viviendas.
Se desarrollaron actividades complementarias de orden cultural que permitieron conformar la idea de equipo. Se programó un viaje el viernes 6 de julio para visitar los mejores exponentes de la arquitectura del País Vasco y Navarra.
Durante los diez días que dura el curso, hubo invitados que hablaron de temáticas relacionadas con el programa. Además, hubo lugar para tertulias con Eduardo Souto de Moura y Francisco Mangado y conferencias del resto de profesores sobre su obra arquitectónica.



En 2017 la Fundación Arquitectura y Sociedad junto con Nasuvinsa, en representación del Gobierno de Navarra, crearon el Campus Ultzama con el objetivo de conformar un foro de reflexión, debate y propuestas innovadoras sobre una nueva arquitectura y un urbanismo sostenible al servicio de las necesidades concretas de la ciudadanía.
Del 3 al 14 de julio de 2017 tuvo lugar la primera edición del Campus. La estructura organizativa contó con profesores de referencia internacional (Eduardo Souto de Moura de Portugal y Francisco Mangado de España) así como dos profesores tutoriales por cada uno de estos grupos: Ignacio Olite, Carlos Pereda, João Pedro Serodio y Camilo Rebelo.

Otros asistentes, como la arquitecta Paz Martín, tuvieron carácter de conferenciantes de apoyo centrados cada uno en materias diversas –sociología, economía, política, etc.- que resulten necesarias para el desarrollo del proyecto intensificando de esta manera el carácter multidisciplinar de la Fundación.
Como complemento a la experiencia académica a desarrollar en Ultzama se organizó una serie de visitas centradas en dar a conocer obras de la arquitectura vasco-navarra seleccionadas por la dirección del curso en coordinación con arquitectos e instituciones del mencionado ámbito territorial.
La selección de alumnos en esta primera edición estuvo a cargo de un comité formado por José Manuel Pozo, Carlos Pereda, Ignacio Olite y Camilo Rebelo, que evaluaron tanto el curriculum académico como la manifestación de interés de los solicitantes. La Fundación, Nasuvinsa, Fundación la Caixa y Rockwool finalmente otorgaron 19 becas a alumnos de España (Pamplona, Valencia, A Coruña, San Sebastián, Zaragoza y Valladolid), Francia, Portugal, Eslovenia, México y Argentina.
El ejercicio para los estudiantes se centró en el desarrollo de una construcción con un programa de vivienda para usuarios de la tercera edad complementada con servicios, asistencias, así como con otros servicios ciudadanos que coexistirán en la misma edificación. Los alumnos se dividieron en dos workshops, dirigidos respectivamente por Souto de Moura y Mangado. Las dos parcelas propuestas tenían carácter completamente urbano situándose en entornos consolidados de la ciudad de Pamplona. El objetivo es que alumnos y profesores de cada grupo lograsen una propuesta final suficientemente desarrollada en cada una de las parcelas. Se trataba pues de trabajar como si cada uno de los talleres se constituyera en el estudio temporal de cada uno de los directores.
Las críticas de los proyectos tuvieron lugar el día 14 de julio por la mañana en las instalaciones del Centro Hípico y contaron, además de con los profesores del curso, con el profesor invitado Carlos Jiménez de la Universidad de Rice, en Houston.





