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JORNADA SOBRE LA TERCERA EDAD: “Los retos urbanísticos y arquitectónicos de una sociedad envejecida”

Las jornadas ‘Arquitectura y Sociedad’ revelan que el nuevo escenario demográfico demanda ciudades más amigables, nuevas soluciones habitacionales y cambios normativos

La arquitectura tiene que compartir las preocupaciones y los desafíos de nuestra época y contribuir a las soluciones que reclama la sociedad actual en áreas de investigación como el desarrollo sostenible, el medio ambiente, la cooperación internacional, el urbanismo integrado y la acción social en su más amplia acepción.

Y es, precisamente, desde esta perspectiva desde la que se abordó la realización de las segundas Jornadas Los retos ante la vejez. Arquitectura, urbanismo, economía y ciudad.

Tras la celebración de la primera edición en Madrid en octubre de 2017 la Fundación Arquitectura y Sociedad organizó una segunda edición en Málaga, el 6 de mayo de 2019, en colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga, la Diputación de Málaga y la Junta de Andalucía.

Comúnmente calificada como “motor económico”, Málaga suele encabezar los ratios de crecimiento de Andalucía cada año. Se ha convertido en un territorio deseado por los europeos y son muchos los que aspiran a vivir en la Costa del Sol.

Según el INE en 2012 había en España 8.038.272 millones de personas mayores de 65 años (17,6%) y la ONU señala que en 2050 una de cada tres personas será mayor de 65 años, es decir aproximadamente 15.221.239 alcanzarán esa edad. Según proyecciones recientes publicadas por el Foro Económico Mundial, en apenas dos décadas, España podría superar a Japón en este indicador, convirtiéndose en el líder mundial en esperanza de vida.

La pirámide de población española ha cambiado radicalmente en las últimas décadas pasando a un modelo de pirámide invertida en el que el grueso de la población está jubilada o (pre)jubilada.

Andrés Gutiérrez Istria, de Secretario General de Infraestructuras, Movilidad y Ordenación del Territorio de la Consejería de Fomento,  Francisco Salado, presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Sarabia, decano del COAM de Málaga y Mar Torres, Delegada del Área de Gobierno de Derechos Sociales, Participación Ciudadana, Inmigración y Cooperación al Desarrollo, Igualdad de Oportunidades inauguraron las jornadas comprometiéndose a incluir en la agenda, las políticas de viviendas y Urbanismo para Personas Mayores.

Francisco Mangado, patrono fundador de la Fundación Arquitectura y Sociedad señala que los modelos de ciudad van a cambiar de manera sustancial por esta nueva realidad que es el envejecimiento de la población. La clave, apunta, es la integración. “Los jóvenes y los mayores comparten muchas similitudes en cuestiones de vivienda”

Para Mangado, es necesario humanizar las ciudades con viviendas que se ajusten a la nueva sociedad. “Hacer un proyecto para mayores no es nada especial, es hacer arquitectura con unas determinadas circunstancias, como siempre ocurre”.

Vicente Seguí apoyó la ponencia de Mangado señalando que en la población envejecida “se cambian los hábitos de consumo y se presta más atención a las dificultades de movilidad, a una vida saludable y tienen una mayor percepción de la seguridad y estabilidad”. Así mimo, animaba a la innovación en la planificación del urbanismo ya que apuntaba que la subida del alquiler de las viviendas expulsa a las personas mayores de sus espacios habituales.

La presidenta de la Fundación Pilares, Pilar Rodríguez participó hablando de “Una sociedad para todas las edades. Nuevas demandas de las personas mayores en vivienda” explicando que la población vivirá más años y esto es “un acontecimiento de celebración social”, pero se presentan desafíos, como los cambios en las políticas. “Estamos ante una sociedad distinta de personas mayores, que demandan cosas nuevas”.

Así mismo, recordó que solo 4.2% de las personas mayores viven en residencias y propuso la ampliación de planes de adaptación de viviendas para mayores.

En este espacio de reflexión y debate, patrocinado por NH Hoteles, Sando y Fundación El Pimpi, se puso de manifiesto el cambio que se ha producido en este colectivo, que demanda otro tipo de servicios y propuestas de ocio. Un nicho de mercado al que las empresas no están prestando atención y que, sin embargo, ofrece nuevas oportunidades económicas. “Pensamos en salud o en residencias, pero nos olvidamos del ocio, las finanzas, los seguros, la movilidad, las tecnologías en el hogar, etc.,”, destacó Iñaki Ortega, director de Deusto Business School, quien habló de la necesidad de diseñar “ciudades amigables” donde se facilite la movilidad, se eliminen barreras y existan más lugares de encuentro. Hizo hincapié en los aspectos positivos del fenómeno de la longevidad para las sociedades modernas denunciando el edadismo discriminatorio. Ser mayor puede ser una oportunidad para hacer cosas nuevas. «Este país es uno de los mejores para vivir. Tenemos que aprovechar la longevidad para hacerlo también uno de los mejores para ser mayor», detalló Iñaki.

El fenómeno del envejecimiento de la población es más que evidente y será uno de los principales retos a los que tendrá que enfrentarse la sociedad de este siglo. Sin embargo, hasta el momento, ser mayor de 65 años es como un castigo.

Una situación a la que alude el edadismo, un término acuñado por el psiquiatra Robert Butler en 1968 para referirse a la discriminación de las personas mayores, basada en prejuicios y estereotipos respecto a la edad. Una de las herramientas para acabar con esta segregación es el adecuado uso del lenguaje. En este sentido, la directora del periódico digital “65 y más”, Ana Bedia, asumió que los medios de comunicación “tienen que ser conscientes de esta realidad y no dar una imagen distorsionada de lo que es ser mayor”. Para Bedia, es fundamental cuidar el lenguaje tanto en la prensa como en la publicidad, evitando términos como viejos, ancianos, pasivos o el clásico “nuestros mayores”. Presentó un diario digital para la globalidad de las personas Mayores, con miembros como Carlos Herrera o Fernando Ónega y que aspira convertirse en su medio de comunicación de referencia.

Por su parte, la arquitecta Paz Martín, coordinadora del programa de Mayores de la Fundación Arquitectura y Sociedad aseguró que en 2050 viviremos hasta los 90 años de media y aclama la preocupación por el envejecimiento activo en España, aunque invitó a atender las oportunidades que ofrece la longevidad para el diseño de las ciudades y las viviendas con enormes potencialidades de bienestar para todos ante los problemas de visión, audición u orientación en el urbanismo.

Luis Callejón Suñé, presidente de  Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (AEHCOS),  ha expuesto las principales cuestiones y problemas que afectan al sector y propuso educar desde pequeños para poner en valor las necesidades de los mayores.

La primera parte de la jornada concluyó con una mesa redonda, moderada por Daniel Rincón con Ana Bedia, Luis Callejón, Paz Martín, Pilar Rodríguez, Lourdes Burgos Diputada de Servicios Sociales y José Carlos Rodrigo de Habitat.

Según el psicólogo e investigador Lluvi Farré, el Cohousing es un modelo concreto de vivienda colaborativa, pero hay muchos más modelos en Europa. “Vivimos en un periodo de experimentación donde hay una variedad de proyectos muy diferentes entre sí”, apunta. Por su parte, Rogelio Ruiz, de eCOHOUSING, señaló que la calidad del Cohousing depende del grado de participación del colectivo. “Un proyecto común es fuerte cuando involucra las capacidades de todos”.

Según la ONU, en 2050 más del 70 por ciento de la población vivirá en ciudades. En Europa, esta cifra alcanzará el 80 por ciento. “Las ciudades tienen que adaptarse a la tercera edad”, manifestó el decano del Colegio de Arquitectos de Madrid, José María Ezquiaga, “el urbanismo tiene que replantearse, porque los mayores vivirán en la urbe por más que soñemos con la vuelta al campo”.

Ezquiaga recalcó que “hay que volver a repensarlo todo” y “poner a las personas primero”.  Según el arquitecto, se trata de observar el funcionamiento de los mayores; parametrizar, sacar conclusiones, cartografiar y materializar propuestas. “Ciudad y tercera edad no son elementos irreconciliables”, concluyó.

Daniel Salvatierra, Director General de Personas Mayores y Pensiones no Contributivas de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía, indica que están trabajando en el I Plan Estratégico Integral para personas mayores en Andalucía y así abordar el reto del envejecimiento poblacional.

Clausuramos las jornadas ‘Arquitectura y Sociedad. Retos ante la vejez’ con muy buenas sensaciones y el compromiso de las instituciones de seguir apoyando este tipo de iniciativas que se deben seguir potenciando.

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